miércoles, 2 de abril de 2014

Irán, la Persía clásica. Un viaje a la Mitad del Mundo




IRÁN
    UN VIAJE A "LA MITAD DEL MUNDO"


Cuando llegas de viaje a Irán, tienes la sensación de que estas comenzando una inmersión en la historia de la humanidad. Pero lo estás haciendo por una de sus puertas más grandes, la que te abre un territorio que con sus más de millón y medio de kilómetros cuadrados, ha sido testigo de las  civilizaciones que fueron las más grandes e importantes del mundo. 

Por estas tierras fue por donde pasaron Alejandro Magno, los otomanos, musulmanes árabes y turcos selyúcidas, mongoles de Tamerlan, etc. y donde gobernaron Darío I, Ciro el Grande y Jerjes y Artajerjes entre otros, se extendió, sobre el 500 a.C, entre India y Grecia ocupando el norte de África y en él florecieron las artes, la música, las ciencias y la poesía. Avicenas avanzó en la medicina y la filosofía,  Saadi, Hafiz, Rumi y Omar Jayyam  fueron afamados poetas, la arquitectura se consagra como un arte en la ciudad de Persépolis, etc, etc.

Mientras deambulamos por los bazares de Yazd o de Isfahán y miramos a los ojos a cualquiera de los que allí se encuentran, podemos encontrar la misma mirada que un día iluminó el rostro de Darío I el Grande cuando hablaba a los aqueménidas desde el Palacio de las 100 columnas de Persépolis.


Hoy, Irán es un país en desarrollo que va dejando atrás periodos de guerra y destrucción. 



Su gente, amable y hospitalaria, desea hablar y relacionarse con los visitantes extranjeros y pese a las dificultades que el idioma implica,  viviremos momentos entrañables. A los pocos minutos de nuestra llegada al país y pese los estereotipos a los que nos someten los medios de comunicación occidentales, iremos descubriendo una realidad diferente, un país joven y vibrante con ganas de crecer y prosperar y donde siempre seremos bienvenidos.

Las ciudades iraníes son grandes y requieren de tiempo para ser visitadas, en todas encontraremos grandes mezquitas y mausoleos musulmanes, pero también los impresionantes restos de las dinastías preislámicas aqueménidas y sasánidas. Los nombre de lugares famosos vienen a nuestra memoria y la lista es infinita: El bazar de Teherán, el mausoleo de Avicenas en Hamadán, la plaza del Imán Jomeini y los puentes medievales en Isfahán, las torres del silencio en Yazd, las tumbas de los poetas en Shiraz, la mezquita de Quom y la del Imán Reza en Mashad, los bajorrelieves de Persépolis, las tumbas aqueménidas de Naqsh-e Rostam y la de  Ciro en Pasargada…



Isfahán, fue conocida como “la mitad del mundo” por todo lo que allí se podía encontrar y por su emplazamiento privilegiado en la Ruta de la Seda. Si queremos saber algo más sobre el conocimiento y la cultura que se ha desarrollado en el planeta en que vivimos, el visitar Irán es obligado.





  JAM