domingo, 27 de mayo de 2012

Ascensión al Ararat (Turquía).


Viajar a Turquía es siempre atractivo, mezcla de Europa y Asia y con una sociedad que se debate entre la “modernidad” occidental y las tradiciones, donde las nuevas generaciones intentan dar pasos rápidos hacia el desarrollo. Hacía años que no pisaba estas tierras y me apetecía intentar subir al Ararat (Agri Dagi), esa montaña que se levanta aislada en el noroeste del país próxima a la frontera de Irán y Armenia. No es un objetivo alpino de primer orden, pero es de esas montañas a las que apetece subir y conocer el entorno en el que se levanta.
El nombre Ararat ya aparece en los textos bíblicos (Genesis 8:4 "que el decimoséptimo día del séptimo mes, el arca se detuvo sobre las montañas de Ararat". ), pero también se le menciona en mitos hindús, los griegos la llaman Parnaso u Otris. Pero sin duda, su mayor popularidad se la otorga el hecho de ser el lugar donde, supuestamente, se encuentra el arca que construyo Noe y que sirvió para salvar a la humanidad y a las especies animales de la inundación bíblica. Desde un punto de vista geológico, es un volcán inactivo de 5.165 m. de altura, cubierto de nieves eternas, su base alcanza los cuarenta kilómetros de diámetro y en ella se levanta el “pequeño” Ararat de 3.896 m. de altura. Su cima fue alcanzada por primera vez en 1829 por el explorador ruso Friedrich Wilhelm Parrot y lo realizó por la cara noroeste. La nieve, actualmente cubre los 400 últimos metros y el glaciar llega hasta los 4.800 m. La ruta de ascensión que principalmente se utiliza, es la que sigue la vertiente sur de la montaña. Hay vías por las caras este, noroeste y norte pero presentan mayores dificultades logísticas y el acceso a su base es remoto y complicado, ya que los caballos de carga solo pueden alcanzar los 3.700 m, y técnicamente presentan mayores dificultades.
Desde la ciudad de Dogubeyazit nos hemos trasladado al pueblo de Eli (2.200 m) y va a ser desde aquí desde donde comencemos nuestra aproximación al que será nuestro campamento base sobre los 3.200 m. El campamento esta pre instalado. Tenemos agua y praderas verdes pero también, desgraciadamente, está sucio, el hecho de no haber instalaciones sanitarias prevista obliga a “buscarse la vida” en los alrededores con el resultado que todos suponemos.
Como todas las montañas de este tipo, fáciles pero altas, la aclimatación a la altura es el factor principal, siempre que el clima nos lo permita, para realizar un ascensión cómoda. Y a ello nos dedicamos los siguientes dos días, subimos al campo I (4.200 m.), bajamos a dormir al base y al día siguiente volvemos a subir al campo I donde dormiremos, o al menos lo intentaremos.
El día de cima nos levantamos aún de noche e iniciamos nuestro lento ascenso, como mandan las normas, hacia la cima. Sobre los 4.800 m la nieve hace su presencia y nos calzamos los crampones, la nieve esta cómoda y caminamos sin problemas, poco a poco nos acercamos a la cima. Unas cuatro horas han sido necesarias para alcanzarla, el sol ya brilla y el cielo muy limpio nos deja ver Armenia, gran parte del Kurdistán y la cima del prohibido “pequeño” Ararat a nuestros pies.
Tras disfrutar un buen rato del esfuerzo realizado y hacer cientos de fotos, comenzamos el descenso. Rápido pasamos por el que fue nuestro campo I y alcanzaremos el base, cansados de una jornada dura y emocionante. Han sido diez horas de actividad que mis piernas acusan pero nada que una buena cena y ocho horas de sueño no arreglen.
El Ararat ha sido una magnífica experiencia que sumar a la lista de los buenos momentos pasados en la montaña.
JAM

domingo, 20 de mayo de 2012

Viaje a la Ruta de la Seda. Uzbekistán, Kirguistán y China

La Ruta de la Seda, durante la edad media, fue la vía comercial más importante del planeta.. No era un solo trazado, sino una extensa red que unía los aproximadamente cuatro mil kilómetros que separan Europa del este de China recorriendo el próximo oriente y Asia central. Pero no solo circularon por allí mercancías, también transitaron culturas y religiones que como el budismo viajo de India a China. Por lo tanto, el legado cultural que podemos encontrar es inmenso, igual que la multitud de lugares arqueológicos y ciudades históricas. Las combinaciones que podemos hacer para recorrer esta ruta son numerosas, de entre todas ellas hemos elegido la que recorre Uzbekistán visitando las ciudades-museo como Samarkanda, Bujara y Khiva, desde allí, a través del valle de Fergana, transitaremos hacia el mercado de Kashgar viajando a los pies de las montañas del Pamir. Finalmente atravesando el Xinjiang chino nos adentraremos en Kirguizistán, país de estepas y altas montañas. Un viaje completo, de gran belleza paisajística y riqueza cultural que permite conocer una importante parte de los tesoros que la mítica Ruta de la Seda encierra. El próximo tres de agosto, un grupo guiado por Jose Mª Lorente, periodista gastronómico, partirá hacia aquellas tierras. Sin duda una buena oportunidad de descubrir aquellos paises de la mano de un buen conocedor de los mismos.
JAM



martes, 15 de mayo de 2012

Trekking y ascensión al Kilimanjaro por la ruta Marangu. Sensaciones.



Son las 6 de la mañana, el frío es intensísimo, el viento sopla suave y solo oigo mi respiración acelerada intentando meter en mis pulmones la mayor cantidad de aire posible que me permita dar el siguiente paso. El camino es suave pero ascendente. La luz comienza a iluminar en el horizonte, grandes paredes de hielo aparecen bordeando el camino.
Al fondo se ven unas maderas clavadas a unos postes y unas letras amarillas, están cerca, parece la cima, unos pasos más… Eran las 12 y media cuando nos han despertado, había dormido o más bien dormitado con un sueño inquieto, entre un cierto malestar de cabeza y nervios, muchos nervios, como siempre que se está en vísperas de ascender a una cima. El frío era intenso, costaba moverse sin jadear, pero había que abandonar el calor del saco de plumas. A mi alrededor veía sombras que también se movían torpemente en el refugio de Kibo (4.600 m), encendiendo y apagando las linternas frontales. El zafarrancho se había iniciado. Era la hora de salir hacia la cumbre del Kilimanjaro. Ya son las 7 y media. ¡He llegado!. En esos tablones que veía a lo lejos, hay un texto que llevaba años intentando poder leer en persona: Congratulations, you are now at UHURU PEAK, TANZANIA, 5895 AMSL.
¡Lo he conseguido! Estoy en la cima del Kilimanjaro, la montaña más alta del continente africano. La satisfacción me hace olvidar que el respirar es difícil y que lo que hay en el interior de mi estomago se empeña en intentar abandonarlo. Abrazos, felicitaciones, fotos, más fotos, a nosotros, a nuestros guías, al paisaje, al monte Meru que se levanta entre las nubes, a los restos glaciares que se divisan. Los hielos cimeros reflejan el sol que tímidamente se levanta, la cima, es un gran cono volcánico con diferentes cráteres y distintos colores. Al fondo se divisa la sabana tanto keniata como tanzana, se adivinan lugares como el P.N. Amboseli, Manyara o Tarangire, pero esto será la segunda parte del viaje que me ha llevado a estas tierras. Iniciamos el descenso hacia Kibo y continuaremos a Horombo, será un lago día pero la sonrisa que llevo puesta y la felicidad que me ha producido esta ascensión, ya forman parte de mi vida.
JAM

jueves, 10 de mayo de 2012

Trekking al Kanchenjunga por Sikkim (India). ¡Salida Gantizada 12 de octubre!


Los cinco tesoros de las nieves, este es el nombre que recibe el Kanchenjunga (8.586 m.) por sus cinco cimas, cuatro de ellas por encima de los ochomil metros. Este bello macizo es fronterizo entre Nepal e India. Fue considerado durante largo tiempo como la montaña más alta del mundo.
Su remoto acceso por Nepal y por India ha mantenido esta región inexplorada por mucho tiempo y hoy en día la declaración de Zona de Conservación por los nepalíes y Parque Nacional por los indios posibilita el encontrar grandes zonas prácticamente vírgenes.


Cuando viajas por el reino indio de Sikkim y por su vecino Darjeeling, la presencia del macizo de Kanchejunga en el horizonte es continua. En estas tierras, que la colonia inglesa utilizó para producir uno de los tés más famosos del mundo, el budismo es la religión mayoritaria y bellos
monasterios de las principales sectas como el de Pemaynagtse y Rumtek se levantan por doquier. El trekking a la cara sur del macizo del Kanchejunga, de más rápido acceso que por la vertiente nepalí, discurre por una ruta de gran belleza, en el curso de la cual se alcanza el Goecha La (5.020 m), un collado al pie de la montaña y que constituye el punto más de la ruta.
Para el próximo mes de octubre hemos preparado un programa que aparte de incluir este trekking hasta el pie de la cara sur de este macizo realizará una visita pormenorizada a diversos monasterios y a las ciudades de Gantok, Kalimpong y Darjeeling.


¡La salida del 12 de octubre ya está garantizada!

JAM