viernes, 4 de septiembre de 2009

Memorias de África (Kenia 2009)



En Mayo tuve la oportunidad de ir a Kenia. Después de unas cuantas e inevitables horas de vuelo por fin aterrizamos en Nairobi!…llegamos al hotel cansados y con ganas de empezar realmente el viaje a la mañana siguiente, dirección a la Reserva Nacional de Shaba, territorio Samburu. Durante el trayecto, recorrimos las llamadas “tierras altas” de Kenia, unas grandes zonas agrícolas totalmente verdes, llenas de cultivos…también pudimos disfrutar de las estupendas vistas al Monte Kenia, la montaña más alta del país con sus 5.199 metros de altitud, y de unos paisajes que todos esperamos de esas grandes llanuras africanas y que como bien preveía iba a estar viendo durante todo el viaje, eso sin hablar de las preciosas acacias, tantas diferentes y todas tan bonitas!
Después de unas cuantas horas de coche, llegamos a Shaba. Comida y por la tarde el ansiado safari, el primero! Vimos las primeras jirafas, las cebras de Grevy, el antílope jirafa, el orix, que come plantado sobre sus patas traseras! (todos estos animales además son muy difíciles de ver en otro sitio), gacelas de Thomson…una primera toma de contacto que deja con muy buen sabor de boca…
A la mañana siguiente fuimos a visitar un poblado Samburu, donde nos recibieron con sus alegres cantos y bailes, todo lleno de colores y grandes sonrisas hacia nosotros, los turistas, a los que nos enseñan sus costumbres, sus casas, su forma de vivir en definitiva…
Siguiendo por los Montes Aberdares, y cruzando la línea del Ecuador, nos dirigimos al Parque Nacional de Nakuru, donde vimos el increíble lago que debe su nombre al parque, un “lago rosa” lleno de flamencos, en contraste con el precioso azul del cielo, una imagen impactante…pero el día no había hecho más que empezar…de repente, nuestros coches empezaron a avisarse unos a otros, los nervios a flor de piel, sorteando los caminos, los baches, pero mereció la pena, allí estaba la recompensa: un precioso leopardo subido en la rama de un árbol nos estaba esperando…¿qué más se podía pedir? Antes de este increíble colofón final vimos cantidad de rinocerontes blancos, búfalos, leones, elefantes…
A medida que avanzábamos las expectativas del viaje seguían creciendo, y aún nos quedaba tanto…el día empezó con un recorrido por el lago Naivasha, donde pudimos ver a los maravillosos hipopótamos…parece mentira que estos animales, aparentemente tan tranquilos y buenos, sean los animales que más personas matan en África! También pudimos ver dik dik, unos pequeños antílopes africanos. Y seguimos! Ahora hacia Masai Mara, el parque por excelencia, situado en territorio masai, y que también debe su nombre al río que lo atraviesa, el Mara, con un gran caudal, lo que hace que se concentren grandes poblados de guerreros masais, así como muchos animales herbívoros, y en consecuencia depredadores…por ello, Masai Mara es el “gran festival” de animales: leones, guepardos, hienas, cebras, búfalos, ñus…no das abasto, no sabes dónde mirar, tu retina quiere acapararlo todo: esas grandes estepas verdes, esos cielos azules que son azules de verdad!, en conjunto, todo constituye la legendaria imagen de la sabana africana que tantas veces habíamos visto en películas…pero ahora estaba allí, delante de mi, con su gran inmensidad…
Y el viaje se acababa…vuelta a Nairobi para el regreso. La capital de Kenia con mucho, muchísimo tráfico, grandes edificios, amplias avenidas…un gran contraste con nuestros días anteriores en la exuberante sabana…
En definitiva, un gran viaje, totalmente recomendable, ¿quién no ha soñado alguna vez con hacer un safari en África? Y si además tienes la suerte de, en tan pocos días, ver los “Cinco Grandes” (elefante, león, búfalo, leopardo y rinoceronte), es perfecto…
Kenia no decepciona, qué cantidad de imágenes y estupendas sensaciones me llevé y aún permanecen conmigo…akuna matata rafikis!
Irene Martín Fernández